
La prevención de consumos problemáticos con énfasis en la educación primaria
Oberá hará talleres en escuelas y en centros comunitarios, para niños y sus padres, en el marco del mes de prevención de consumos problemáticos. Cerrarán con el encuentro deportivo Oberá Juega.
El consejo consultivo de prevención de consumos problemáticos y adicciones que se conformó el mes de mayo en Oberá, tiene el fin de unificar trabajo y el direccionamiento de las políticas públicas, tendiente al control de consumos problemáticos a cargo de las distintas instituciones que tiene la ciudad con intervención y responsabilidades.
Sobre el funcionamiento, quién preside el organismo es el intendente Pablo Hassan, e hizo referencia a las acciones. "Lo que se apunta es tener reuniones periódicas para trabajar de manera articulada y ser lo más eficiente posible con los recursos para lograr los mejores resultados".
Para comenzar decidieron hacer diferentes actividades para darle herramientas a la sociedad en la lucha contra la adicción y el consumo problemático. "Esta semana habrá un taller para dejar de fumar, porque el cigarrillo también es una sustancia que genera adicción, aunque son varias actividades durante el mes", comenzó mencionando Angela Pizzutti, vicepresidente del consejo consultivo e integrante de la Pastoral de Adicciones.
Hay que mencionar que durante todas las semanas habrá talleres en las escuelas, y sobre la autoestima como un factor de protección ante la prevención de consumos problemáticos.
La importancia de la escuela primaria
Para la representante de la Pastoral de Adicciones, es necesario abordar la problemática en las escuelas primarias porque llegan tarde al nivel secundario. "Las charlas y presencia en las escuelas primarias son fundamentales, porque a las escuelas secundarias llegamos tarde y además la edad promedio de consumo es a los 10 años", apuntó.
Desde la Pastoral tuvieron grandes desafíos y tienen registros del comienzo de consumo a edades muy tempranas. "De acuerdo a nuestra experiencia la edad promedio es de 10 años, aunque hubo casos de niños de 5 y 8 años con la problemática", alertó.
En este aspecto, Pizzutti hizo referencia que es necesario el acompañamiento familiar porque "es difícil aceptar que un hijo consume y cuesta aceptar esa enfermedad, pero es importante que las escuela inviten a los padres a los talleres, ampliando lo más posible el abordaje".